Hoy quiero contarte como nacen mis Amigurumis
Cada vez que tomo mi varita mágica, o mejor llamada mi aguja preferida de crochet, me encamino a la aventura de tejer un nuevo amigo de algodón. Pero es mucha más que la unión de puntos, rellenos y técnicas de crochet.
A mí me gusta pensar antes de crearlo en que se convertirá. Estaré tejiendo un osito para acompañar siestas super tiernas, o quizás un encastres para las horas de juego?
Hace mucho mucho, una mama me escribió por Instagram y me pregunto si me animaba a tejer al ratón de los dientes. No tengo que decirte que mi respuesta fue automáticamente un gran si, y me encamine en la tarea de diseñarlo y traerlo a la vida.
El proceso de creación es sumamente divertido. Con mi varita también tomo papel y lápiz, dibujo sus partes, sus accesorios y coloco ese “boceto” (por no decir eso feo dibujo) sobre mi escritorio para ir tejiendo cada pieza y descubriendo en el proceso a mi próximo amigurumi.
Para Perez pensé… es un viajero, en la noche da largas caminatas, tiene que ir ligero, pero abrigado. Necesita un morral mágico que guarde muchos dientes y monedas. Tiene que tener unas orejas muy grandes para escuchar si los peques ya están dormidos y una cola largar para colgarse en las alturas y no caer.
No te voy a mentir, parece fácil pero en realizad muchas veces tejo dos o tres piezas de mas, cambio sobre la marcha lo colores o las formas. Me enojo, miro de reojo el boceto, quizás le tire alguna insulto entre dientes y al rato vuelvo arrepentida a tejerlo.
Y entonces, llego al fin, termino todas las piezas y pienso… no sería genial poder darle a ese pequeño bichito de algodón un corazón enorme para escuchar inquietudes? O un alma luminosa y grande para contener enojos y rabietas? O unos brazos largar largos para dar muchos abrazos?
Uno sus piezas, lo lleno de abrazos, le perfumo su casita de viaje. Le doy buenos augurios, le susurro los secretos de la amistad más pura y lo encamino a crear un lazo invisible pero muy fuerte con su nuevo amigo.
Así nacen mis amigos tejidos para vos.
Te gustaría saber qué pasa cuando los termino y llegan a casa?
Laly
